Granada es de esas ciudades que te transportan al pasado. Parece que por ella no ha pasado el tiempo. En el corazón del barrio del Albaicín, un gitano del Sacromonte cantaba flamenco, un cante que es legado de la cultura musulmana que tanto nos impregnó a los andaluces. La Alhambra de fondo parecía escuchar con nostalgia un cante que heredamos de aquellos que la construyeron...
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